Cosas que se me vienen a la cabeza

10 may. 2008

Pre-conceptos

¿Por qué hacemos las cosas así?

Un grupo de científicos colocó tres monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera, y en su cima un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrarlas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros le pegaban. Pasado algún tiempo más, ningún mono subía, a pesar de las tentadoras bananas que habían allí.
Entonces, los científicos sustituyeron uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercer mono fue cambiado, y se repitió el hecho. Y paso lo mismo con un cuarto que agregaron.
Los científicos se quedaron con un grupo de cuatro monos que, aun cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas.
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
"No se, las cosas siempre se han hecho así aquí..."

¿Te suena conocido?

No pierdas la oportunidad de pasar esta historia a tus amigos, para que, de una o de otra manera, se pregunten a qué paradigma social respondemos y por qué estamos haciendo las cosas de una manera, si a lo mejor las podemos hacer de otra.

"Es mas fácil desintegrar un átomo que un pre-concepto"
Albert Einstein

14 comentarios:

  1. Lo había escuchado en el cole creo... Excelente frase de einstein. Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Buen fin de semana, mientras pensás en los paradigmas equivocados!

    ResponderEliminar
  3. Muy inspirador!

    Me hizo acordar una frase del Curso de Milagros que dice "¿Prefieres tener razón a ser feliz?"

    Saludos!

    ResponderEliminar
  4. Otra vez yo, en el mismo libro "Hay gente que preferiría morir antes que cambiar de idea"

    ResponderEliminar
  5. muy bueno! Y por algo Einstein es tan famoso =P muy cierto (muy estupida mi deducción, lo se!!!!!!! jajaja)

    ResponderEliminar
  6. Sí, lo conozco porque me lo contó una vez el profesor de Química del Colegio. Y la verdad es muchos funcionamos así, de ese estilo, sin saber bien por qué hacemos determinadas cosas... Está muy bueno.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Está bueno me gusta cada vez que lo leo.

    Me lo mandaron por mail
    lo vi en creatividad,
    lo vi en administración gerencial
    y fue mi primer post de la sección Reflexión (http://byebytesreflexion.blogspot.com/2005_02_01_archive.html)

    Nos vemos!

    ResponderEliminar
  8. guadis: si, muy bueno no solo para la ciencia el muchacho.

    estrella: idem para vos ;)

    mr. groncho: a veces prefiero morir que cambiar de idea, sisi.

    felix: darse cuenta del problema es el principio para solucionarlo.

    nakis: que bueno que te guste!!!

    gracias a todos por comentar ;)

    ResponderEliminar
  9. Buenisima la ultima frase... ahora, te das cuenta... mas que primos debemos ser hermanos de la misma madre con los maguilones...

    ResponderEliminar
  10. Leyendo esta historia recordé un texto de Eduardo Galeano. Te lo dejo:

    Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla. En medio del patio de ese cuartel, había un banquito. Junto al banquito, un soldado hacía guardia.

    Nadie sabía por qué se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían. Nadie nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se hacía, y siempre se había hecho, por algo sería.

    Y así se siguió haciendo hasta que alguien, no se que general o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar, se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro días, un oficial había mandado montar guardia junto al banquito, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca.

    ResponderEliminar
  11. Se comenta que cuando llego un mono nuevo, uno de los simios ya establecidos le dijo: "No te preocupes negrito, nos damos dos o tres cachetazos y el nabo del investigador de acuerda de que tiene que alimentarnos"

    ResponderEliminar
  12. capitan: de nada.

    amigos: no entendi =S

    nadie: muy bueno.

    saludos a todos!!!

    ResponderEliminar
  13. y está bien che, que no rompan

    ResponderEliminar

Por gente como vos, que no se calla, el mundo está así...